Me bordé un corpiño para la boda de mi mejor amiga y comenzaron a encargarme corpiños personalizados.

Para ese día quería una pieza única, mi mejor amiga, la de pueblo, la de siempre, se casaba...Cogí lápiz, rotuladores y papel y acabé diseñando una pieza que se convirtió en El corpiño bordado de IS. Quería que mis manos estuvieran 100% en el diseño. El bordado, mi jardín plasmado en un trozo de tejido... sin darme cuenta, estaba creando una pieza única, de calidad, emocional y durable en el tiempo.

He conseguido un patrón perfecto, se adapta a cualquier tipo de cuerpo. Y lo más interesante es que siempre lo hago con tejido sobrante de mi estudio o de otros talleres.

Puedes tener una pieza única, para siempre y 100% tú. Es muy versátil, más de lo que imaginas, si quieres contarme sobre tu jardín, ¡escríbeme!

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